¡Qué bonito fue traducir a Zitkala-Ša! Las obras completas de esta activista sioux, publicadas en editorial Ménades bajo el título Pájaro rojo habla, se clavaron en mi corazón y nunca me han abandonado. Hoy podemos leer sobre ella en el blog de la editorial.
9:30 de la mañana
He tomado dos cafés, he dejado la mantequilla fuera, he barrido guisantes congelados que han rodado por toda la cocina, no me acordaba de si Toni Morrison había muerto o no y lo he buscado en google (sí, joder), he visto amanecer con frío, he recordado lo que escribí anoche y me he caído fenomenal, no he hecho gimnasia, me he quitado un pelo de la barbilla con una pinza, he mirado a ver si había cobrado, he intentado dar con la causa de la inquietud que siento esta mañana, he leído «Hamnet» mientras la niña desayunaba, le he metido un plátano y un yogur líquido en la mochila, he puesto a cargar el satisfyer, he ventilado toda la casa, he comprobado si ella había visto mi whatsapp (no, joder), he desobedecido a Julia Cameron, he espiado a la vecina mientras quitaba el candado a su bicicleta, he mirado twitter, he usado mascarilla capilar de aceite de argán, me he clavado un lego en el talón, he tocado la ropa del tendedero para saber si estaba seca, he barrido, me sigo encontrando pedazos de las serpentinas (palabra preciosa) de Nochevieja, me he enfadado y desenfadado con alguien que ni se ha enterado, he calculado a qué hora tendría que acostarme para levantarme a las cuatro de la madrugada como Sylvia Plath, he vuelto a llenar de agua el jarrón de los ávidos girasoles, he dado un like, he anotado un pensamiento poético que me ha venido a la cabeza, he hecho la lista de la compra en un papelito que se me olvidará cuando vaya al supermercado, he barajado distintas formas de aprender ruso, me he preguntado si Violette Leduc le llegó a confesar a Simone de Beauvoir que las flores anónimas que un día le dejaron en la puerta eran suyas, he pensado en mis clases de esta semana, he hecho playback delante del espejo, me ha dado pena que Almudena Grandes tenga una hija facha, me gusta cómo llevo el pelo hoy, ¿me tiño un mechón, me hago un tatuaje?, he escondido mi lista de tareas debajo de la alfombrilla del ratón, he rezado a Mary Oliver, he releído lo que escribí anoche y me he caído fatal, he preparado otra cafetera, he sacado las notas de mi novela, he mirado el retrato de Kate Millett, me he sentado delante del ordenador.
¡Únete a las Peligrosas!
Mi taller de escritura
(Presencial o vía zoom)
Empezamos último trimestre del curso y abrimos nuevas plazas (poquitas) para estrenarte como escritora peligrosa. ¡Última oportunidad del 2020-21! Puedes elegir entre presencial (en Fundación Entredós) o vía zoom. Forma parte de esta maravillosa comunidad de escritoras y explora tu creatividad (y tu peligrosidad).
Escribe a entredos@fundacionentredos.org y te daremos toda la información.
Hablo de «Todas mis palabras son azores salvajes» en Wisteria Lane (rne)
El programa radiofónico Wisteria Lane ha escogido Todas mis palabras son azores salvajes como libro de la semana. Aunque merece la pena escuchar la media hora entera, si queréis pasar directamente a mi poemario me encontraréis a partir del minuto 12.
Recital El Gesto Más Radical
Durante un tiempo nos hemos quedado sin escenarios para recitar, pero Alicia Santurde y Sergio Vega, maravillosos anfitriones de El Gesto Más Radical (Ágora Sol Radio) han querido hacer algo al respecto. He tenido la inmensa fortuna de que inauguren conmigo los recitales que celebrarán en su programa cada dos meses. Ha quedado precioso. ¡Ningún día sin poesía, gente bonita!
Dueña y señora
Hoy ha sido solo mío un rayo de sol cuando tomaba café frente a la ventana. Era muy temprano, chocó contra el cristal de un coche y juraría que nadie más lo estaba mirando. Solo mío, en el mundo entero, bosques mares ciudades, solo mío a espasmos.
Bajo las arrugas de mis ojos el deber feminista el hoyuelo el escándalo aceptable el despeinado las expectativas y esta hermosa carne de mujer se esconde mi verdad. En Lo Salvaje. El temblor delante de un folio en blanco, el esfuerzo de salirse de la cultura. Poder sostener mi verdad, poder sostenerla es mi único empeño.
Empezaré nombrándome dueña y señora de un rayo de sol.
La Vana
De niña vivía no muy lejos de una calle madrileña llamada Paseo de la Habana y cuando la mencionaban yo pensaba que decían Paseo de la Vana y me imaginaba siempre que por ahí caminaba, orgullosa e insolente, una mujer que indignaba únicamente con su existencia. Cabeza alta, la Vana ignoraba los cuchicheos que se producían a su alrededor cuando pasaba. Mi pequeño homenaje a esta mujer inexistente está en mi poema Autobiográfico, incluido en Todas mis palabras son azores salvajes, el cual empieza así:
Se vanagloria, la vana Gloria.
Caprichosa. Y lo suficientemente grandiosa como para dedicarse un poema.
Gran diosa moldeada como una venus prehistórica.
Pero en el fondo, poquita cosa.
Capaz de llorarme todo el Paseo del Prado de un tirón…
Pandémica y celestial presentación
El pasado sábado presenté mi poemario Todas mis palabras son azores salvajes, que se publicó a principios de este mes. Lo hice en Fundación Entredós, lugar que es mi casa, pues ahí colaboro con otras mujeres desde hace muchos años, inmersas en un feminismo regido por la política del deseo, además de facilitar mi taller de Escritura Peligrosa.
Además, era importante y simbólico que esta presentación se hiciera en Entredós, lugar donde he dado mis primeros recitales y donde me he atrevido a llamarme poeta (de hecho es bastante curioso ver la evolución desde el primer recital, que digo que es «prosaico», hasta los últimos que ya describo como «poéticos»).
A pesar de todas las medidas que tuvimos que tomar debido a las limitaciones de la pandemia y a nuestro empeño por hacer cultura segura, fue una mañana emocionante. Tres pases en los que se cubrió el aforo máximo, mucha gente querida, muchas risas y por mi parte, desde luego, inmenso agradecimiento por el cariño y la acogida que está teniendo mi libro, definido en la presentación como «una carta de amor que se me fue de las manos«.
Os dejo aquí algunas fotos que tomó la fotógrafa Ela Rabasco en la segunda sesión para que os hagáis una idea de cómo fue todo.
«Todas mis palabras son azores salvajes» en Más Libros, Por Favor
Qué bonitas cosas sobre mi poemario Todas mis palabras son azores salvajes dicen hoy en Más libros, por favor, la sección literaria de Nando López en El gallo que no cesa (rne). Podéis escucharlo aquí.
Mis azores empiezan a dar que hablar
Estos azores míos empiezan a dar mucho que hablar. Sonia Fides ha reseñado mi poemario para El Asombrario, la revista Vogue lo incluye en sexto lugar en «todos los libros nuevos que quieren leer en 2021» y Pikara Magazine ha publicado hoy uno de los poemas, La vaquera (de hecho, uno de los más especiales para mí). Y yo, feliz con la acogidaa.







