¡Qué suerte la mía! Este miércoles, a las 15:30, estaré en directo en el Instagram de Rosa Paradela para hablar de cómo escribimos sobre nuestros cuerpos. Activismo, disidencia corporal y literatura, ¿te unes?
Firma en la Feria del Libro: Sábado 18/09/21, de 11:00 a 12:00
He ido toda mi vida a ese lugar de anhelos que es la Feria del Libro de Madrid. Recuerdo el Retiro, llevar el mismo vestido que mi hermana y oler a colonia de bote tamaño familiar. Recuerdo las firmas de Carmen Martín Gaite y Ana María Matute cuando era adolescente. Y sobre todo, recuerdo el constante sueño de estar al otro lado de la caseta algún día con mi propio libro.
Este sábado ha llegado ese momento. Estaré en la Feria para firmar mi poemario Todas mis palabras son azores salvajes. Me parece emocionante. No quiero que nunca me deje de parecer emocionante, poner cara de aburrimiento y de suficiencia cuando alguien que te ha leído te hace una pregunta sobre tu libro o te pide que se lo dediques. Me ha ocurrido alguna vez cuando yo he sido la lectora y me parece tremendo, porque a mí que una sola persona dedique tiempo a leer algo que tú has creado me resulta una de las cosas más hermosas que pueden ocurrirte en la vida. Así que quiero escribir más libros, y firmarlos allá donde me inviten, y emocionarme cada vez que alguien me comente sus impresiones.
Luego las cosas nunca ocurren como has imaginado en tus sueños. Creo que los momentos más grandiosos de este poemario, los que se quedarán en mi corazón para siempre, serán aquella primera firma en Librería Berkana nada más salir el poemario, un febrero helado, muy pandémico, con la gente haciendo cola en la calle, o el vídeo precioso que me hicieron mis Peligrosas, leyendo cada una de ellas uno de mis poemas. No me imagino cómo debe vivirse eso de ser una escritora estrella en un auditorio con cientos de personas, o una de las que firman en la Feria y la cola da vueltas. Pero sí sé lo que es que te lean con amor. Le pido poco más a mi vida literaria.
Nos vemos este sábado, de 11:00 a 12:00, en la caseta 49 de Librería Berkana.
(Gracias, siempre, a Editorial Dos Bigotes por creer en mí. Siempre.)
Mis años de instituto
Mis años de instituto transcurrieron en un colegio de ultraderecha, en una cantera de apalizadores de gays, bolleras y trans, de aquellos a quienes se referían como «panchitos» y por supuesto, de gente negra, gorda y demás. Mis años de instituto transcurrieron haciéndome amiga de los otros dos maricas de mi clase, fumando delante de los fachas para que me pidieran cigarrillos, tenerles de mi lado, y que no me pusieran en clase la silla rota que endosaban a los pringados, a los que terminaban por los suelos del aula, ahogados en folios, lápices y saliva de las bocas que se reían alrededor. Mis años de instituto transcurrieron con lecciones durante las cuales el profesorado se recreaba en comentarios homófobos con total impunidad. La de latín llegó a llamar a mi casa porque en clase, sin venir a cuento, nos relató su horror al descubrir que un local en el que entró con unas amigas suyas era de lesbianas, y yo protesté ante sus prejuicios. Salí del armario con dieciséis años, 1993, antes del beso de dos chicos en Dawson’s Creek, antes que Ellen DeGeneres, estudiando en un puto colegio fascista donde los chicos querían ser militares y las chicas novias de militares, se izaba y arriaba bandera y un profesor nazi me tiraba de mis trenzas morenas cuando me veía, susurrándome al oído: ¡Pocahontas!
Ahora tengo 44 años y os digo una cosa. No pienso dar un solo paso atrás en mi vida de lesbiana libre y visible. Ni uno. Antes saco el labrys o lo que haga falta. Estos cabronazos, cuyas versiones adolescentes daban bastante asco también, lo digo con conocimiento de causa, están muy envalentonados con su gentuza en las instituciones jaleándolos y un mundo atontado con el streaming, pero el otro día me quité la pulsera de arcoíris en el metro cuando vi un grupo de tíos que me dieron mala espina y pensé, ostras, esto ni de coña. Hay quien nos quiere muertas.
Yo siempre lucharé por la vida, siempre.
Que yo los vi crecer y sé lo que comen.
Senyores!
Uy cómo me han gustado las 🔥señoras barcelonesas🔥, qué maravilla, además me han enseñado a pronunciarlo bien en catalán, SENYORES, y suena rotundo y sexy. Voy a tener que volver prontísimo. Moltes gràcies a totes!
Mañana estaré en prole., Barcelona
Azores sobrevolando la bella Barcelona.
Escribí un poemario, Todas mis palabras son azores salvajes (editorial Dos Bigotes).
Mañana sábado, 4 de septiembre, acompañada de Clara Bafaluy, os hablaré de este canto al amor y al deseo entre mujeres y compartiré con vosotras mis poemas. Será en la librería prole. a las 19:30 .
Por motivos de aforo, reservad plaza mediante mensaje directo en su Instagram o en eventos@prole.cat
Pero venid, venid porque ya era hora de estar aquí, joder, qué ganas tenía.
4 de septiembre: Presentación y recital en la librería Prole. de Barcelona
Os espero el sábado, 4 de septiembre, a las 19:30 en la maravillosa librería Prole. para hablaros de mi poemario Todas mis palabras son azores salvajes, firmarlo si os apetece y ofreceros un recital con el que espero subiros los colores.
Presentación y recital de Todas mis palabras son azores salvajes
Sábado, 4 de septiembre de 2021 a las 19:30
Llibreria Prole., Comte Borrell 100, Barcelona
Reservas eventos@prole.cat o por mensaje directo en el Instagram @proleliteraria
Les espero, senyores!
El verano de Audre Lorde
Éste no ha sido un verano de descansar, ni de viajar, ni siquiera de desconectar. Todo eso llegará, pero he tenido que dedicar mis días libres a los cuidados, también eso es bonito.
El resto del tiempo ha sido el tiempo de Audre Lorde. He estado traduciendo Sister Outsider para la editorial Horas y HORAS. Qué compañía tan hermosa ha sido la de esta mujer increíble. Cuando una traduce es como si hiciera un viaje al alma de la autora traducida, pues hay que acompañarla en su cabeza para entender la elección de cada palabra y encontrar ese mismo recorrido en el idioma de destino. Idioma de destino, ¿no es bellísimo?
Hay tanta sabiduría en lo que dice Lorde. Me ha sanado su visión del mundo y de la poesía, ha logrado que me reencuentre con el puro placer de la escritura que a veces, sobre todo cuando no acudo semanalmente al brillo de los ojos de mis Peligrosas, se me escapa en este mar de expectativas literarias que valora la producción antes que la creación.
Movida por la gramática curativa de este libro maravilloso y eterno, he organizado las notas de mi taller de escritura y he pensado en nuestro oficio y en cómo seguir inspirando a todas esas mujeres que se comprometen con nuestras clases y nuestra comunidad. El oficio de la escritura no es algo neutro. No se trata de una serie de normas sobre construcción de personajes, acción, descripciones, etc. La escritura está en el mundo, cambia el mundo y cambia con el mundo. Seguiremos ahondando en nuestra vulnerabilidad y en nuestra valentía, porque ahí están las historias que merecen la pena.
Importa lo que tenemos que decir y cómo lo decimos.
Ya lo dijo Audre Lorde: la poesía no es un lujo, es una necesidad.
Escritura Peligrosa: ¡empezamos en septiembre!
Compartir gozo establece vínculos muy especiales entre las personas.
Muchas cosas pueden unirnos: intereses comunes, tragedias, causas…
Pero cuando lo que nos une es el gozo, nos mostramos libres, deseantes, en todo nuestro esplendor.
Compartir el gozo erótico, el de la crianza en común, el amoroso, el de aprendizaje, el de la amistad… y por supuesto, el gozo creativo.
Éste es el que compartimos las Peligrosas, incluso en los momentos más vulnerables de nuestra escritura. Por eso hemos construido una comunidad de escritoras que nos sostiene, nos nutre y nos hace sentir orgullo de nuestro trabajo creativo y del de nuestras compañeras.
¿Te unes? En este enlace tienes toda la información y un botón para apuntarte. Puedes consultarme cualquier duda en gloriafortun@gmail.com
Grupo presencial en Fundación Entredós y por zoom para el mundo entero. ¡Empezamos en septiembre!
Con mi sombra por delante
Con mi sombra por delante, para poder verla.
Al servicio de las señoras
—¿Y a qué te dedicas?
—Escribo poesía para señoras.

