Y mi corazón, roto.
Escribir y vivir
Mirad, no pierdo la sonrisa porque hago lo que amo. Pero escribir una novela es prácticamente incompatible con una vida ajetreada como la mía (y como la de casi todas las escritoras que conozco). Mantener la voz de mi historia en mi cabeza mientras trabajo para llegar justita a fin de mes, y vigilar mi cuenta bancaria para asegurarme de que llego con el consiguiente estrés que eso provoca, y madrear a una preadolescente, hijear también, y nutrir, llenar de café y gozar este cuerpesito mío porque si no lo hago imposible todo lo demás, y mantener a raya a mi censora y a mi impostora, que las cabronas a veces son unas bocazas, y convertirme en susurradora de mi corazón cuando se desboca… hablemos claro, no me extraña que antes solo pudieran publicar novelones los señores que no se ocupaban de nada más. Lo milagroso, lo alucinante son todas esas mujeres que a pesar de todo escribieron. ¡Santa Joanna Russ! Admitámoslo, la novela es un género elitista. Menos premios y más ayudas a la creación. También para señoras que no se puedan ir a un retiro en una cabaña de los Alpes o a hacer creative writing en Wisconsin porque no pueden dejar a sus criaturas o a sus madres mayores, eh, también. Que sin imaginadoras este mundo es una mierda. Porque para hacer cambios primero hay que soñarlos. Y de eso nosotras sabemos un montón. Buenas noches con mis ojeras de robar horas a la silenciosa madrugada.
Mi banda
Este libro que escribo se lo debo a ellas.
No se pueden ni imaginar lo que me inspiran y lo que me sostienen.
Cada una de ellas es una mujer hecha de luz y literatura.
Son mi banda.
¡Os quiero, Peligrosas!
Aquí
Aquí, viviendo mi sueño.
Otoño
Qué portentoso final de octubre. Caminar es esta mañana como vivir en la copa de un árbol, hay algo tan mágico en dar la bienvenida a la Noruega del año. Con un café para llevar calentándome las manos y pequeñas brujitas correteando por todas partes, recuerdo el vínculo de amor primigenio que me une a mi ciudad. Noviembre se me antoja siempre un mes perfecto para la escritura. El trasfondo de lluvia y viento, el espíritu del NaNoWriMo, el inminente final de año, todo invita a echarse a los brazos de la soledad, la única musa imprescindible en toda creación, y mancharse los dedos de tinta.
Hago recuento de mis bendiciones, tantas, termino todo lo pendiente y me dispongo a dedicar este mes al que es para mí el oficio más hermoso que existe: sacar de la nada algo, escribir.
Azores en Marcablanca
Pues si os pasáis por Marcablanca podéis leer mi poemario, Todas mis palabras son azores salvajes (editorial Dos Bigotes), además de conocer uno de los rincones más especiales de Madrid. En la calle Peñuelas 33, metro Acacias.
Y aquí, mi selección de los 100 libros de la biblioteca Marcablanca.
Aprender a levantarse
Día de escritura
Nuevo grupo de zoom de Peligrosas (mañanas)
¡Estamos imparables!
Abrimos nuevo grupo de zoom de las Peligrosas, para aquellas que prefiráis las mañanas. Será los miércoles de 10:00 a 12:00. Ahora mismo es el único grupo que está abierto, los demás ya los tengo a tope.
Es muy buen momento para apuntaros. Animaos a otro concepto de taller de escritura. Hay que probarlo para poder explicarlo 😉
Apúntate o pregúntame en gloriafortun@gmail.com
Día de las Escritoras 2021
Este año solo inmensa, inmensa gratitud.
Todas mis palabras son azores salvajes, editorial Dos Bigotes.